En Patagonia el clima es un personaje. Mañanas soleadas pueden volverse lluvia horizontal por la tarde; por eso una capa impermeable, guantes y calcetines de repuesto son el corazón de la mochila. Deje el algodón en casa: mojado mete el frío en los huesos.
Salir temprano ayuda con viento y multitudes. Acorte pasos en puentes y crestas, y no se acerque a precipicios por una selfie. Respetar normas y senderos cerrados es la forma más simple de no cargar a los equipos de rescate.
Reserve campamentos o refugios antes del pico de temporada. Patagonia pide preparación humilde, no demostración de fuerza.
