En Mendoza las vides beben agua de deshielo; los Andes son decorado listo en cada camino de viña. Luján de Cuyo y Valle de Uco cuentan distinta altitud y suelo: no espere un solo malbec; cate en paralelo. Las citas matutinas ayudan a la luz y a conducir.
Muchas bodegas se unen en bici; casco y agua son esenciales. El asado del mediodía ata el vino a la comida; comparta la carne a ritmo humano. No conduzca tras catar: planee traslado o conductor.
Al atardecer refrescan parques y plazas. Mendoza se completa con aire de montaña y charla, no solo con copas.
